Más de seis décadas de historia comercial en la ciudad
Una historia hecha a mano: Cierra Muebleria Allegretti, uno de los comercios más antiguos en funciones de Roque Pérez
Hay comercios que no solo venden productos: venden recuerdos, confianza y tiempo. Casa Allegretti fue, durante más de seis décadas, uno de esos lugares donde cada mueble llevaba algo más que madera y clavos. Llevaba historia.
Todo comenzó mucho antes de que existiera la mueblería como tal. Domingo Allegretti tenía apenas 6 años cuando empezó a aprender el oficio junto a un polaco al que todos conocían como León, que por entonces vivía en Roque Pérez. No cobraba, no hacía falta: era un niño fascinado por un oficio que quería aprender con las manos. A los 12 años ya trabajaba con Scotti, recuerdan hoy sus hijos, dando los primeros pasos firmes en un camino que sería para toda la vida.
A los 18 años, Domingo ya soñaba en grande. Proyectaba lo que sería su propia mueblería y poco tiempo después se instalaba en la esquina familiar de Belgrano y Alsina, sobre un terreno comprado a Don Espelosín. Era enero de 1960 cuando nacía formalmente Mueblería Alegretti, una firma que rápidamente empezó a crecer junto al pueblo.
La fábrica de muebles se expandió, abrió sucursales en Beguerie y Salvador María, y acompañó el desarrollo de la región. Con el crecimiento de Roque Pérez, el comercio volvió a mudarse, esta vez a su ubicación definitiva: la esquina de Mitre y Berro, frente a Casa Pijuan. Fue un 14 de enero de 1972. Desde allí, durante décadas, se convirtió en referencia obligada para generaciones de vecinos.
Con el paso del tiempo, Alejandro y Gustavo tomaron la posta y continuaron ese legado familiar, sosteniendo el comercio con el mismo espíritu de trabajo, cercanía y compromiso que había marcado los inicios de la firma.
Pero los tiempos cambian. La pandemia marcó un quiebre profundo para muchos comercios tradicionales y aceleró nuevas formas de comercialización: lo digital, lo inmediato, muchas veces sin mostrador y lejos de la lógica del comercio de cercanía.
Este sábado, Muebleria Allegretti cierra sus puertas físicas. Sin embargo, la historia no termina ahí: la venta continuará de manera digital, tanto de la mueblería como de la tienda de pilchas masculinas que llevan adelante los hermanos, adaptándose a los nuevos tiempos sin perder la identidad construida a lo largo de décadas.
Con su despedida del local, se va uno de los comercios en funciones más antiguo de la ciudad, pero queda la memoria de los muebles hechos a medida, de las charlas, del saludo de siempre y de una familia que dejó una marca en la historia comercial de Roque Pérez.