A seis años del crimen que conmocionó a Roque Pérez
Hoy Guadalupe Ezeiza habría cumplido 15 años: la ilusión que un femicida le robó para siempre
Este 28 de mayo, Guadalupe Ezeiza habría celebrado sus 15 años. Una fecha que para cualquier familia debería estar marcada por los preparativos, las fotos, el vestido elegido, los abrazos, la música y la emoción de ver crecer a una hija. Pero en lugar de una fiesta, el dolor volvió a ocuparlo todo.
Guadalupe tenía apenas 9 años cuando fue brutalmente asesinada y calcinada el 1 de marzo de 2020. El crimen, que conmocionó profundamente a Roque Pérez y a toda la región, tuvo como responsable a su primo, Sergio Olivera, de 22 años en aquel entonces.
Pasaron más de seis años desde aquella jornada desgarradora. Seis años de espera, de ausencia y de una herida que nunca dejó de doler. Mientras otras adolescentes hoy sueñan con su fiesta de 15, Guadalupe quedó detenida para siempre en la infancia. Le arrebataron la posibilidad de crecer, de proyectar su futuro, de enamorarse, de estudiar, de reír con amigas, de abrazar a su familia y de vivir cada una de las etapas que le pertenecían.
Detrás de la fecha hay una realidad imposible de ignorar: hoy debería haber velas, fotos y felicidad. Pero lo que quedó fue una silla vacía y una familia atravesada por el horror de un crimen aberrante.
El caso aún espera llegar a juicio. Según se confirmó, el inicio del debate oral fue fijado entre el 3 y el 6 de noviembre de 2026. La familia de Guadalupe continúa reclamando justicia mientras intenta convivir con una ausencia imposible de reparar.
Cada cumpleaños que no llega duele distinto. Y este, el de sus 15 años, golpea aún más fuerte. Porque simboliza todo lo que le fue robado por la violencia de un femicida.
Guadalupe no pudo tener su noche soñada. No pudo soplar las velitas de sus 15. No pudo crecer.
Y en Roque Pérez, su nombre sigue siendo memoria, dolor y un pedido de justicia que continúa esperando respuestas.