Inclusión y Educación

Inclusión real: un egreso que marca historia en la educación técnica

Alejo Paprocki se graduó en la Escuela de Educación Técnica N°1 “Dr. Rene Favaloro", de Roque Pérez convirtiéndose en el segundo joven en la provincia de Buenos Aires en egresar de una escuela técnica siendo una persona con Síndrome de Asperger. Un logro que refleja el valor del acompañamiento, la inclusión y el trabajo sostenido de toda la comunidad educativa.

La Escuela de Educación Técnica N°1 “Dr. René Favaloro” es protagonista de un hecho destacado en materia de educación inclusiva. Alejo Paprocki, estudiante de la institución, se graduó siendo una persona con Síndrome de Asperger, condición que forma parte de los Trastornos del Espectro del Autismo (TEA).

El Síndrome de Asperger es un trastorno del comportamiento que puede afectar la capacidad de socializar y comunicarse de manera efectiva, presentando desafíos tanto para quienes lo transitan como para los entornos educativos que los acompañan.

Alejo ingresó a la escuela técnica en el año 2019, iniciando un camino que implicó un desafío compartido entre el alumno, su familia, la institución y la comunidad educativa. Hoy, en 2025, se convirtió en el segundo joven en la provincia de Buenos Aires en graduarse en una escuela técnica bajo esta condición, marcando un precedente significativo.

Este logro fue posible también gracias al acompañamiento y al trabajo articulado con la Escuela de Educación Especial N° 501, cuyo rol resultó clave en el proceso de integración, seguimiento y fortalecimiento de la trayectoria educativa de Alejo, en un trabajo conjunto y sostenido entre ambas instituciones.

Durante su recorrido educativo, Alejo se destacó especialmente por su perfil autodidacta en programación y análisis de datos, demostrando compromiso, capacidad y un fuerte interés por el desarrollo tecnológico.

Este logro llena de orgullo a Alejo, a su familia, a la Escuela Técnica N°1 y a la Escuela Especial N° 501, y refleja el valor de una comunidad educativa que supo acompañar las trayectorias individuales, potenciar las capacidades de cada estudiante y construir espacios verdaderamente inclusivos.

Un ejemplo concreto de que la inclusión, el acompañamiento y el trabajo articulado abren oportunidades reales y fortalecen una educación más justa, equitativa y accesible para todos.

Te puede interesar